07/10/2012
El escritor dominicano-estadounidense, ganador del Premio Pulitzer en 2008 por "La maravillosa vida breve de Óscar Wao", acaba de publicar una nueva colección de cuentos, su tercer libro. Esta semana, además, ganó la prestigiosa beca MacArthur. En esta nota reconstruimos su filosofía de la escritura a partir de varias video-entrevistas online.
Junot Díaz es un escritor lento. El mismo lo confiesa. Su primer libro, una colección de cuentos titulado Drown, se publicó en 1996 (Los Boys, se llamó en español). Su novela, La maravillosa vida breve de Óscar Wao, la escribió en once años y se editó en 2007. Acaba de publicar su tercer libro, una segunda colección de cuentos titulada This is how you loose her (Así es como te la pierdes). Los tres libros fueron best-sellers y el segundo ganó el Pulitzer. Es decir, lentitud no es un término peyorativo. Además, en todo caso lo que es lento es su ritmo de publicación, porque como la mayoría de los autores, escribe muchísimo más de lo que publica.
Díaz nació en la República Dominicana en 1968 y llegó a los Estados Unidos, al estado de Nueva Jersey, con su familia, cuando tenía seis años. No hablaba inglés. Su realidad era de una comunidad inmigrante pobre. Desde su adolescencia fue un lector voraz, con interés especial en la ciencia ficción, el horror, la fantasía y los cómics. De hecho, uno de los grandes libros no publicados de Díaz es una novela pos-apocalíptica con monstruos que se devoran a los humanos. Habla de esta novela, Monstro en una reciente entrevista con la revista WIRED, donde cuenta que al comenzar su carrera se imaginaba publicando libros de ciencia ficción tanto como de ficción literaria.
El futuro de Junot Díaz acaba de cambiar radicalmente. Esta semana ganó la prestigiosa beca MacArthur. Una beca a la que no se postula, que se otorga a gente creativa de diversas disciplinas para que se sientan liberados de las presiones económicas y así avanzar en sus prácticas libremente. Consiste en una suma de 100.000 dólares por año durante cinco años, sin ninguna responsabilidad u obligación a modo de contraprestación.
Por más "escasa" que sea la obra de Díaz, él mismo ha sido muy abierto a la prensa y ha dado muchas entrevistas. En estas ocasiones se entrega con mucha voluntad y contesta con inteligencia y rigor. Por lo tanto, es posible rastrear el archivo de sus apariciones públicas y formar una muy rigurosa idea de sus creencias artísticas. Díaz enseña escritura en MIT. Además de escritor es un intelectual y un docente.
En lo que sigue de esta nota hemos compilado una antología de declaraciones de Junot Díaz acerca del arte de narrar y los problemas centrales que tiene que resolver un escritor en su arte. Las fuentes, citadas en el texto con links, son todas video-entrevistas disponibles online.
Mira, estás escribiendo un libro, y al fin, solo hay una persona hablando en este libro —tu— es eso nomás. Y lo que tienes que hacer es averiguar una estrategia para que la gente se crea que lo que se está encontrando es el mundo. Que con lo que se encuentran son múltiples voces, muchas comunidades, colectividades. Que se están encontrando con lo estridente que es la Vida. En un nivel básico, estás intentando dar una verisimilitud realista… Para mí, una de las estrategias —hay muchas estrategias— es que esto es un problema narrativo que requiere una solución estratégica, para mí una de ellas era introducir estas múltiples voces. Que aunque tuvieran las mismas raíces, parecían lo suficientemente diferentes como para darte la sensación que estuvieras en una habitación con una comunidad. Es el intento de darle una cosa ridículamente inerte y de dos dimensiones la sensación que está conectada de alguna manera a nuestra vida.
(De un video tomada durante el International Festival of Authors in Toronto en 2008)
Hay una enorme cantidad de duda… Te pasas mitad del tiempo pensando si te vas a tirar por un puente. Pero la verdadera pregunta, o el punto verdadero, es: si no estás perdido entonces estás en un lugar que otra persona ya ha encontrado. Si te sientes confortable, estás en territorio ya mapeado. ¿Para qué sirve estar en territorio ya mapeado? Si vas a pasar X cantidad de años escribiendo un libro, más vale que hagas algo que sea nuevo. Y eso requiere que estés totalmente perdido. Lo nuevo requiere que estés totalmente perdido…
(De un video tomado durante el International Festival of Authors in Toronto en 2008)
La maravillosa vida breve de Óscar Wao fue un poco un accidente. Era un trabajo que estaba haciendo a un costado. Estaba intentando escribir una novela sobre la destrucción de la ciudad de Nueva York y los sucesos posteriores unos veinte años después. Y lo estaba pasando muy mal. No pude pensar bien el tema. Esto era como en 1998, 1999 y 2000. Y un día, estaba viviendo en la ciudad de México, y estaba en una fiesta, y este personaje entró en mi cabeza completamente formado: quién era, su familia, sus relaciones… todo saltó a mi cabeza. Y no pensé nada de esto. Comencé a escribirlo pero pensé que me estaba distrayendo de mi novela verdadera. Lo cual era absurdo, porque esa era mi novela verdadera. Pero en mi mente yo era tan testarudo y orgulloso que no pude reconocer una ofrenda al verla, estaba tan preocupado en ser controlador…
(De una entrevista en televisión con Rafael Pi Roman)
Es, completamente, un grupo diferente de condiciones, de parámetros, de protocolos para una novela. Por lo menos para mi mente. Los cuentos, para mí —no para otra persona, sino para como yo trabajo y como conecto los cuentos— mucho de su poder viene de lo que dejas afuera. Entonces, está lo que yo llamo enormes silencios productivos en los cuentos, que son gran parte de su encanto. Por el otro lado, en una novela, las novelas suelen ser más sobre la abundancia. Suelen ser menos sobre la escasez. Integran más información. Una novela siempre está buscando excusas para meterse en disgresiones. Y, de hecho, las disgresiones de una novela suelen ser una parte fuerte de lo que están haciendo. Pero según mi propia experiencia, las disgresiones no funcionan muy bien en los cuentos. Los cuentos suelen ser muy teleológicos. Muy instrumentales. Las novelas suelen ser más como las personas. Es más difícil acorralarlas, es más difícil lograr que se mantengan en el tema…
(De una video-entrevista tras la publicación de su último libro "This is how you loose her")
Por Andrés Hax (Revista Ñ) (Título original del artículo :"Pequeño taller literario de Junot Díaz")
Etiquetas: Así es como te la pierdes, beca MacArthur, escribir, escribir una novela, Junot Díaz, La maravillosa vida breve de Óscar Wao, Los Boys, Premio Pulitzer, taller literario

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