13/09/2012
Olney Goin. El joven narrador ganó el concurso de literatura infantil "El barco de Papel 2012" con Érase una vez un sueño.
Con la historia de un niño pobre que mendiga en el balneario de Cerro Azul, y que vive una serie de peripecias sin dejar de soñar, el narrador Olney Goin (Lima, 1985), ganó el concurso de literatura infantil "El barco de Papel" 2012 que promueve la editorial española SM en el Perú. La obra ganadora es Érase una vez un sueño. Olney Goin es consultor de una institución bancaria, pero, como él dice, encontró su camino en la literatura, a la que se dedica en cuerpo y alma.
-¿De qué se trata Érase una vez un sueño?
Narra la historia de un niño que va a la playa en busca de un sueño, y que va superando los obstáculos que la vida le va poniendo en el camino. Uno de ellos es el encuentro con un hombre mal humorado, con quien entablará una amistad que se solidificará con el tiempo hasta volverse fraternal. En sí trata de cómo la esperanza puede llegarle a dos personas de distintas maneras, y que, sin querer queriendo, aprenden a ser felices.
-¿Qué es lo que hace especial a este relato?
Bueno, hacer el libro fue un proceso relajante, y espero que la lectura produzca el mismo efecto; de ser así, eso sería lo especial del libro. Además varias personas que lo han leído se han sentido identificadas con los personajes de mi libro.
-¿Qué es lo que te seduce de la literatura infantil?
Escribir para niños es una experiencia muy rica, tiene mucho de inocencia y se puede jugar con la fantasía de una manera ilimitada. Ese tipo de escritura encaja muy bien con mi personalidad, y es que la literatura infantil es mágica, y te brinda la posibilidad de jugar con matices fantásticos.
-A la hora de escribir, ¿A qué métodos recurres para inspirarte?
La inspiración es un proceso muy caprichoso. Uno de sus mayores caprichos es el de dificultar el reconocimiento de su génesis. Y felizmente es así, ya que de lo contrario sería algo sistemático y se perdería mucho de su encanto. Ahora, si hablamos de motivación, te diría que esta reside de una parte muy interna de mí, más o menos por aquí (se toca el pecho). Se siente como un palpitar, o quizá una acumulación de aire. Ahora que lo pienso bien, es una inspiración.
Por Gabriela Centenaro (LaRepublica.pe)
Etiquetas: El barco de Papel, Érase una vez un sueño, literatura infantil, Olney Goin

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