19/08/2012
Hernán Vanoli tiene 30 años, tres libros publicados, una editorial que se llama Tamarisco y es uno de los mejores escritores de toda su generación. Con una prosa de alta calidad literaria nos habla en sus cuentos de un futuro cercano y posible para mejor contarnos el presente. Y su novela Pinamar no le teme a los más temibles horrores de la argentinidad. Está en mi casa y vamos a conversar por primera vez. Es enorme y parece disfrutar de mi café, o por lo menos lo finge cortésmente. Conocí su literatura de la mejor manera posible: como jurado, premiando cuentos de su autoría en dos concursos.
–Pero esos cuentos no están incluídos en tu primer libro “Varadero y Habana maravillosa”. Es raro (y admirable) que un autor novel se permita dejar de lado buen material en favor de la unidad de un libro de cuentos. ¿Como definirías esa unidad?
- Creo que son cuentos de una retro ciencia ficción casi apocalíptica, pero muy pegada al presente. Me interesa la idea de catastrófe, pero no desde la inminencia, sino desde lo que queda y cómo sigue la vida.
–Tus cuentos tienen algo de “El país de las últimas cosas”, de Auster.
–Es así. Y quería jugar también con la idea del turismo. Sobre todo el turismo académico-militante que venía a estudiarnos en esa época, cuando se decía que Argentina era el laboratorio del mundo. El realismo tradicional no me servía para pensar una etapa en la que el tiempo estaba fuera de quicio. Entonces encontré este molde de género y traté de ponerme a jugar con él. Está bueno cuando uno escribe inventar un molde pero no para repetirlo, sino para romperlo, y tal vez un tiempo después juntar esos pedacitos y hacer alguna otra cosa.
–Lo curioso es que tu novela “Pinamar”, que no es ciencia ficción, tiene mucho que ver con el libro de cuentos, por el lado del realismo duro. También veo un parentesco con Fogwill. No cualquiera se atreve a pensar un personaje capaz de escribir un diario con ese altísimo y fascinante grado de incorrección política.
–A Fogwill le llevé mi libro y poco antes de morir me hizo una devolución muy positiva. Yo le había pedido que lo presentara. Extraño un poco ese lugar que dejó vacante, no sólo como provocador, sino como alguien que intentaba pensar tanto la coyuntura como los procesos más a largo alcance, y por afuera de lo que se estaba diciendo.
Pinamar intenta contar a personas que no vivieron el 2001 cómo se lo narró y se construyó después en los medios: “Estuvimos muy mal, fue todo una porquería y ahora resurgimos”. Me importaba retratar un poco las ambivalencias de ese momento en el que había un movimiento de la sociedad, que después fue captado por una dinámica estatal, se aplacó totalmente y quedó como un sedimento que en algún momento puede volver a surgir. Durante la crisis del 2001-2002, después en el inicio del kirchnerismo y un poquito antes también, en el gobierno de la Alianza, yo lo veía como algo artificial. Quise también ironizar sobre eso, y desde ahí sale una parodia inversa del discurso properonista. El discurso que plantea mi personaje es exageradamente antiperonista, pero en el fondo es también un poco parecido a los otros.
–¿Por qué te interesa tanto la violencia en la escritura? Noto una marca generacional, muchos autores jóvenes están trabajando con la violencia al mango. En tus libros hay un crescendo hasta llegar al último límite en “Las mellizas del bardo”, donde la violencia aterradora llega a tal extremo, que se vuelve maravillosamente cómica.
–La literatura tiene que servir para criticar y para imaginar cosas nuevas, y en la crítica y en la ruptura siempre hay violencia. Y yo disfruto los textos que tienen violencia. Una literatura que te pone en un lugar cómodo, no funciona. La literatura está impregnada de violencia y tiene una misión violenta, la sociedad nos obliga a ser muy civilizados en muchas cosas, entonces tiene que haber un espacio para que aparezca y se genere la violencia.
Por Ana María Suha (revistaenie.clarin.com)
Etiquetas: Ana María Suha, Fogwill, Hernán Vanoli, libro de cuentos, narrativa, Pinamar, Varadero y Habana maravillosa

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