15/08/2012
En el principio fue la poesía. Michel Houellebecq publicó un par de poemarios ante de atreverse a soñar que sería el 'enfant terrible' de las narrativa francesa. Quince años después de irrumpir como un elefante en la cacharrería de la ficción gala, con media docena de novelas y la estela de un sinfín de polémicas, pero con el Goncourt en su zurrón, el sello Anagrama publica en español la atípica y 'viperina' poesía de Houllebecq en un volumen bilingüe que aparecerá en septiembre y que reúne: Sobrevivir, El sentido de la lucha, La búsqueda de la felicidad y Renacimiento.
Los poemas de Houellebecq son tan inquietantes como sus narraciones. Como sus novelas, reflejan su visión desolada e implacable del mundo de hoy a través de unos textos que a veces optan por una métrica clásica o derivan del verso libre hacia la prosa poética, poniendo en serios apuros a los traductores, Altair Díez y Abel H. Pozuelo. Ambos advierten de la dificultad de trasladar «el afán burlesco, cómico y de autoparodia» que encierran los retorcidos, doloridos y a menudos oscuro versos de Houellebecq.
«En un cine porno, unos jubilados cascados/Contemplaban, escépticos/Los retozos mal filmados de dos lascivas parejas;/ No había ningún argumento/ He ahí, pensaba yo, el rostro del amor/ El auténtico rostro./ Algunos son seductores, y seducirán siempre, y el resto sobrevive...», es la descarnada visión del amor de Hoellebecq en poema 'El Amor, El Amor'. «El mundo es un sufrimiento desplegado. En su origen hay un nudo de sufrimiento. Toda existencia es una expansión y un aplastamiento. Todas las cosas sufren, hasta que son. La nada vibra de dolor, hasta que llega al ser: en un abyecto paroxismo», es el arranque de 'Supervivencia'.
Michel Thomas es el verdadero nombre del escritor, que tomó el apellido Houellebecq de su abuela. Nació el 26 de febrero de 1958 en La Reunión, isla francesa del océano Índico. Vivió hasta los 5 años en Argelia, y quedó después a cargo de sus abuelos. «La imagen del bien, para mí, eran ellos», ha dicho el siempre polémico y provocador escritor, que no oculta el odio que sintió por su madre -recíproco- que encarna para él lo peor del mayo del 68.
Depresivo, fumador compulsivo, crudo y errante provocador nato, observador vitriólico, superó varios ingresos en centros psiquiátricos hasta consagrarse como la penúltima terrible criatura de las letras francesas y el narrador de la desesperanza contemporánea. En los últimos años ha vagado por varios países europeos, de Irlanda a España, para redactar sus novelas. Uno textos que, como sus poemas, trazan un doloroso y desesperanzado retrato de las sociedades europeas y que no dejan de granjearle enemistades.
Con su primera novela, 'Ampliación del campo de batalla' (1994), ganó el...
Por Miguel Lorenci (laverdad.es)
Etiquetas: El sentido de la lucha, La búsqueda de la felicidad, Michael Houellebecq, novelista., poeta, Renacimiento, Sobrevivir

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