19/07/2012
La Semana Negra de Gijón 2012 ha contado con la participación de numerosos escritores de novela negra entre los cuales, tres policías han presentado sus publicaciones y han sido invitados a sentarse en una mesa redonda para explicar por qué escriben.
Tras reivindicar el derecho que tiene el policía a hablar de lo que conoce por su situación privilegiada de agente y observador, cada uno de ellos ha pasado a detallar su currículum académico, en un intento por que se les tome en serio.
Pero esa obligación de dejar claro que tienen estudios y que son personas formadas resulta contraproducente al dejar traslucir un complejo que posiblemente nazca de los prejuicios de la sociedad civil. Se empeñan en convencer al auditorio de que los policías ahora tienen estudios y por lo tanto son cultos, confundiendo cultura con una formación técnica con escasa ocasión para la reflexión y la crítica. Los cuerpos policiales son como toda muestra de población, una representación de la sociedad en general, con listos y tontos, cultos e ignorantes, trabajadores y vagos, honrados y sinvergüenzas… Por si sus títulos no nos han convencido pasan a justificar su afición como un gesto de altruismo, como una forma de servir al ciudadano o de intentar mejorar la imagen de los cuerpos policiales. Adoctrinados por los políticos, se han creído la propaganda de cercanía al ciudadano, que sólo busca votos, y el espinoso deber de contribuir al reconocimiento del ingrato trabajo policial que no puede dejar de ser coactivo por mucho que se le quiera adornar.
Etiquetas: Semana Negra de Gijón, policía, escritor, escritor novel

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