30/04/2012
ABC
A principios del pasado mes de marzo, el escritor estadounidense Jonathan Franzen arremetió contra Twitter durante una charla en la Universidad de Tulane, en Nueva Orleans. "Es inexplicablemente irritante, representa todo lo que odio", llegó a decir el autor de Libertad.
Franzen argumentó que "es difícil citar hechos o crear un argumento en 140 caracteres, es como si Kafka hubiera decidido escribir La metamorfosis por videoconferencia o como escribir una novela sin la letra "P". Es un medio tremendamente irresponsable. Solo me importan los lectores y escritores serios, esa es mi gente".
El mensaje del autor, que también criticó el libro electrónico en la última edición del Hay Festival en Cartagena de Indias, parece no haber calado (al menos no lo suficiente) entre sus colegas más conocidos, que emplean sus respectivos TL para comentar en Twitter sus filias y fobias, dar cuenta de su actividad diaria, interactuar con otros escritores y con lectores y, en definitiva, desarrollar una identidad virtual que, aunque a algunos les resulte extraño y hasta criticable, puede tener un efecto más que positivo en sus ventas... y prestigio.
Etiquetas: Antonio Muñoz Molina, Arturo Pérez-Reverte, Bret Easton Ellis, Chuck Palahniuk, escritores, internet, Isabel Allende, J. K. Rowling, Jonathan Franzen, Patricia Cornwell, Salman Rushdie, Twitter

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