29/04/2012
Por Susana Reinoso. Clarin.com
Las escritoras del género venden más de 40.000 ejemplares de cada novela.
La novela romántica, en su adecuación a los tiempos, toma algunos ingredientes de los libros de aventuras, otros de la novela histórica, otros de la novela contemporánea y así va construyendo un híbrido atractivo para miles de lectores.
Nombres como los de Florencia Bonelli, Ana María Cabrera, Viviana Rivero, Gloria Casañas o Florencia Canale ponen de relieve lo dicho. Bonelli llegará a fin de año con casi un millón de ejemplares vendidos en la Argentina. Cabrera lleva 19 ediciones de su fantástica Felicitas Guerrero .
Y ellos se fueron , de Rivero, vendió tres ediciones. Casañas, una abogada fanática de la ficción romántica, vende 50.000 ejemplares por libro. Canale, que se atrevió a meterse en la alcoba de San Martín y Remedios de Escalada, va por los 40.000 de su Pasión y traición .
Quizá haya que atribuirle a Bonelli el “relanzamiento” de la novela romántica vernácula. Ella le encontró “la vuelta de tuerca”, como dice su editora en Grupo Santillana, Julieta Obedman. Ya no es sólo novela histórica atada a la enumeración de acontecimientos, ni la novela rosa atrapada sólo en una historia voluptuosa. El giro copernicano tiene que ver con una investigación histórica minuciosa, un diseño de personajes verosímiles, aventuras y escenarios al servicio de una historia atrapante.
Bonelli tiene “bonellistas”, que han visto resucitar sus vidas íntimas con la pasión que derraman las páginas de su trilogía Caballo de fuego . Cabrera se sorprende porque 14 años después de su presentación en la Feria del Libro, aun hoy tiene lectoras adolescentes que le escriben por Felicitas Guerrero, la mujer más hermosa de la República .
Etiquetas: novela romántica, Florencia Bonelli, Ana María Cabrera, Viviana Rivero, Gloria Casañas, Florencia Canale, Felicitas Guerrero, Pasión y traición .

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