27/04/2012
elpais.com
Cuando al poeta José Miguel Ullán (Salamanca, 1944-Madrid, 2009) se le atascaba la escritura, pintaba. Con la pluma o con las acuarelas esperaba la vuelta de la inspiración. A veces, el motivo del dibujo tenía que ver con la idea que perseguía. En otras ocasiones, creaba minúsculos personajes aparentemente iguales pero únicos en su identidad. Las piezas eran pequeños papeles que el artista aprovechaba hasta consumir los márgenes. Es una obra hecha entre versos, durante las paradas de los muchos textos que escribió a lo largo de su vida. Estas pequeñas (en tamaño) joyas artísticas vertebran la exposición que hasta el 10 de junio se puede ver en las salas de La Casa Encendida.
Etiquetas: Poesía, José Miguel Ullán, La Casa Encendida, arte, pintura

, escribe aquí tu comentario