24/04/2012
Por Ana Gil. Expansión.com.
Durante siglos ha habido Literatura en el continente europeo sin necesidad de que los escritores hayan recibido una formación previa. Ni en la escuela, ni a través de actividades extra académicas, ni en la universidad.
En la actualidad, el mercado editorial está en crisis y, en consecuencia, el oficio se está viendo afectado. Cada vez es más difícil que un joven escritor consiga llegar a los grandes escaparates literarios. Muchos se quedan por el camino. A pesar de todo, la universidad española no plantea la posibilidad de formalizar la profesión a través de unos estudios oficiales.
Cuando se observa esta realidad y la gran elasticidad de creación de títulos que ofrece el Plan Bolonia, una de las preguntas que saltan a la palestra es la siguiente: ¿Por qué un músico y un pintor sí que necesitan formación académica y un escritor no...?
"El músico necesita aprender una técnica; el pintor, también. En la escritura, las cosas son más sencillas. Todo el mundo sabe las técnicas: leer y escribir", nos explica Javier de Navascúes, profesor de Literatura de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Navarra (Unav). A lo que apunta a continuación: "Hay que tener en cuenta que a diferencia de Estados Unidos, la tradición universitaria española y europea no ha contemplado nunca la formación de sus escritores. Ni por ahora creo que lo vaya a hacer".
Una de las razones que se subraya desde la universidad española para no comprometerse en la creación de un grado universitario para este sector es que no es fácil de evaluar en términos académicos. "¿Quién tiene un Sobresaliente...? ¿Cómo se puntúa eso? La calificación es muy compleja", concluye Navascúes.
Pero no es todo negro para los futuros escritores. Desde hace 20 o 25 años, en España existen talleres de escritura que facilitan el engranaje de los artistas. Los expertos los ven como una opción o complemento pero no como algo prioritario en su formación.
"Un taller no es necesario. Si lo hubiera sido, la literatura hubiera nacido hace 50 años... Pero es cierto que los talleres crean unos magníficos foros que la persona que quiere aprender por su cuenta no encuentra. Otra gran ventaja es que estos cursos encauzan más sencillamente lo que siempre se ha hecho: formar escritores, orientarles en lecturas, escucharles y hablar, animar y facilitar la publicación de sus obras", apunta el profesor de la Unav.
Andrés Sorel, secretario general de la Asociación Colegial de Escritores de España, es muy tajante sobre este tema. "Desde mi punto de vista no se puede ni se debe enseñar a escribir. De estas escuelas salen normalmente burócratas o amanuenses al servicio de los mercados y de la literatura entendida fundamentalmente como una mercancía más".
A pesar de su rechazo a la formación oficial, cree, como el profesor Navascúes, que las escuelas tienen su cometido. "Lo que sí pueden los talleres es fomentar la lectura y las prácticas de quienes sienten necesidad de escribir".
Etiquetas: Navascués, Andrés Sorel, jóvenes escritores, escribir

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