02/03/2012
Por Ezequiel Moltó.
Almudena de Arteaga (Madrid, 1967) se ha alzado con el Premio Azorín por su novela Capricho, presentada con el seudónimo Las fuentes de una musa. El galardón, dotado con 68.000 euros, estrenó nuevo formato con una gala vespertina en el Auditorio de Alicante, a la que acudieron unos 300 invitados, entre ellos escritores invitados por la editorial Planeta.
La obra galardonada, según explicó el jurado, es una novela histórica y de intriga, cuya trama se entronca en el convulso Madrid de principios del siglo XIX, donde una aristócrata, mecenas de un famoso pintor, lucha por desvelar los misterios que encierra un célebre lienzo.
La escritora, tras conocer el fallo, explicó que para esta novela tenía en su “cajón de sastre” tres mujeres, “las tres musas de Goya”. Las musas protagonistas son la duquesa de Alba, que representa la belleza y la seducción, la condesa-duquesa de Benavente o duquesa de Osuna, que es la mecenas, la mujer rica de España en la época y dueña de la finca El Capricho. “Se podía permitir todos los lujos posibles y se los permitió, era tremendamente rica”, recordó De Arteaga en referencia a la duquesa de Osuna, que vivía en la finca El Capricho, a pocos quilómetros de Madrid. Allí, mandó construir canales al estilo veneciano para pasear en góndola, columpios y atracciones para niños e incluso un pabellón de caza emulando al de Versalles.
La tercera mujer protagonista es la condesa de Chinchón, mujer de Manuel Godoy, ministro de la corte de Carlos IV. Las tres musas de Goya son las protagonistas de esta novela “histórica aderezada con intriga”, según defendió la escritora, quien estuvo documentándose durante más de un año. El escritor Juan Eslava Galán, miembro del jurado, precisamente destacó que la ganadora es una obra “exhaustivamente documentada pero no estorba”.
La escritora pretende rendir un homenaje a Goya, “el mejor cronista social de la época”, según dijo, y reflejar las contradicciones de la aristocracia de la época. Todos los personajes de esta novela son reales, excepto Michaelle, una sombrerera y perfumera de París que se exilia a Madrid tras la Revolución Francesa, y es el “anclaje” perfecto que le permite ir trabando el argumento, según la autora.
De Arteaga, que también es marquesa de Cea, título que heredó de su padre Íñigo de Arteaga, ejerció de abogada, publicó su primera novela en 1997, y la última, publicada hace tres años, Ángeles custodios, es una biografía novelada del médico alicantino Francisco Xavier Balmis. La novela galardonada estará en las librerías el 10 de abril.
La gala de entrega del premio Azorín de este año ha sido austera. No hubo cenas, ni comidas para más de 500 comensales como en ediciones anteriores. El premio del jurado se hizo público en el ADDA (Auditorio Diputación de Alicante) en una ceremonia que duró menos de una hora con unos 300 invitados y en la que se repasaron aspectos biográficos del escritor de Monòver que da nombre al galardón. Camilo García también puso voz a algunos textos.
Etiquetas: Almudena de Arteaga, Capricho, Premio Azorín de novela

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