13/02/2012
Subgénero de la Fantasía, ambientado en el supuesto de que el progreso tecnológico de la sociedad hubiera avanzado sólo a partir del vapor. La presencia y concepto del vapor —y de las máquinas que funcionan a partir de éste— son fundamentales. A pesar del nombre del subgénero, no es de mayor importancia si la máquina funciona a vapor, petróleo, elementales o demonios atados mágicamente.
En el steampunk, son usuales elementos tales como los engranajes, medios de transporte anacrónicos (globos aerostáticos, trenes a vapor) y mecanismos de relojería, entre otros. La ambientación se sitúa preferentemente en la sociedad y cultura de la Inglaterra victoriana o en las del Salvaje Oeste americano, aunque esto no es un requisito. En general, se privilegia una estética recargada y barroca, haciendo énfasis en los excesos, en el hedonismo, y en una sociedad que concede una alta relevancia a las apariencias.
En su variante más cercana a la Fantasía tradicional, el steampunk plantea un choque entre la Magia y la Tecnología, como competencia para encontrar el mejor medio de progreso para la humanidad. La Tecnología, apoyada por los descubrimientos científicos, vendría a aportar lo racional y artificial, en contraste con lo instintivo y orgánico de la Magia. Podría considerarse que el encuentro conflictivo de estos dos imaginarios es el eje del steampunk fantástico.
Etiquetas: concurso de cuntos, Fantasia Austral, globos aerostáticos, steampunk, tecnología, trenes a vapor

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