23/01/2012
El mexicano acaba de publicar “La gran novela latinoamericana”, un ensayo sobre el género y los que él considera sus mejores exponentes.
Jorge Luis Borges ya era un escritor consagrado cuando viajó a México y pidió conocer a Carlos Fuentes. No esperaba que el autor de La muerte de Artemio Cruz ni nadie lo rechazara. “Pidió verme y yo dije: ´no, no, no. Yo me quedo con el Borges autor´. Dicen que era difícil como persona. No quise saber nada del ser humano, quise quedarme con los libros, que constituyen un universo tan poderoso. ¿Para qué conocer al autor?”, se pregunta Fuentes, del otro lado del teléfono, en su casa de Ciudad de México.
Mejor le fue con su amigo Julio Cortázar. “Para mí fue un honor recibir, al mes de haber publicado La región más transparente , a los 29 años, una carta de 20 carillas de Cortázar en la que me trataba de usted y me señalaba lo que le había gustado. Era una carta muy sensible, inteligente y digna de Julio Cortázar”, dice sin disimular la emoción. Veintiséis años después, cuando Cortázar murió en París, Fuentes se enteró en Estados Unidos y enseguida llamó a México a su amigo en común Gabriel García Márquez. “´No creas todo lo que ves en los periódicos´, me dijo Gabo. Y tenía razón, Cortázar –el escritor– sigue vivo y era un ser humano maravilloso”, agrega Fuentes, que a sus 82 años, tras más de 20 novelas, libros de ensayos, cuentos y hasta una ópera, entiende el juego de las entrevistas.
El jueves llegará a las librerías de Argentina y del resto de Iberoamérica su libro más reciente La gran novela latinoamericana (Alfaguara), un ensayo sobre los escritores más paradigmáticos de la región y, también, una apología del género y una biografía literaria del propio Fuentes. Reflexiona sobre Bernal Díaz, el primer cronista de Indias, Rómulo Gallegos, Onetti, García Márquez, Vargas Llosa, José Donoso hasta llegar al colombiano Juan Gabriel Vásquez, el peruano Roncagliolo, el chileno Carlos Franz o los argentinos César Aira, Matilde Sánchez y Martín Caparrós. “Es un libro que fui haciendo a lo largo de la vida, porque tiene mucho que ver con mis lecturas de joven, con repasos, tiene que ver con amigos y escritores que me interesan. Es un libro muy personal, no es un manual ni un diccionario. Hay gente que falta, lo lamento. Soy mexicano y hablo más de México que de otros países. Pero hice el libro que yo quería y eso ya es motivo de satisfacción y de culpa. Ese es el origen del libro y acaso su destino también”, explica.
Habla de México pero también mucho de la Argentina, si hasta afirma que tenemos la literatura más rica del continente.
Si vamos país por país la literatura más rica del continente es, sin dudas, la de Argentina. El Martín Fierro y el Facundo son los únicos libros que rompen con la mediocridad del siglo XIX. El desarrollo de la literatura argentina es sumamente poderoso. Argentina está situada entre la vastedad del Océano Atlántico y la vastedad de La Pampa. Buenos Aires fue la respuesta a dos inmensidades a necesidades dictadas por la infinitud del espacio. La respuesta es urbana: una ciudad y una literatura.
Etiquetas: Carlos Fuentes, la gran novela latinoamericana

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