14/01/2012
Esta es una historia curiosa que aunque al parecer, resuelto está el misterio, bien puede ser sólo parte de la verdad. El que una persona pueda viajar en el tiempo, por ejemplo mediante hipnosis y ver acontecimientos futuros no es algo extraño. Hay varios casos famosos al respecto como por ejemplo Julio Verne, un personaje muy extraño.
En fin, para el año 1898 en la ciudad de Nueva York, se publica un libro, en formato de novela, titulado “Futility”cuyo autor era el norteamericano Morgan Andrew Robertson (1861 – 1915) cuya especialidad eran los relatos de alta mar. Poseía más de 10 años de navegación en la marina mercante y toda una infancia vinculada al mar ya que su padre había sido capitán de un barco.
En el texto de la novela se relataba el hundimiento de un barco llamado Titán, cuyas características eran muy similares al Titanic, tragedia ocurrida 17 años después de la publicación, el 15 de Abril de 1912. Existen, al menos una decena de asombrosas similitudes entre ambas embarcaciones (aunque algunos señalan que son producto de modificaciones hechas en la segunda edición para asimilarse más al Titanic ya hundido) lo que lleva a preguntarse si el autor del relato tuvo algún tipo de visión en forma espontánea sobre la tragedia o bien poseía algún tipo de poder sobrenatural que le permitía ver acontecimientos que estaban por ocurrir. Algo así como el llamado Nostradamus de América, Edgar Cayce (1877 – 1945) que mediante una autohipnosis podía ver acontecimientos futuros tanto para la humanidad como para individuos.