28/12/2011
El escritor y crítico George Steiner finaliza su pesimista ensayo El silencio de los libros (Siruela, 2011) con una cita de Catulo referida al placer que siempre supone tener entre las manos un libro nuevo: "quod, o patrona virgo / plus no maneat perenne saeclo!" ("¡Oh, Musa, déjanos vivir un siglo o dos más!"). Es evidente que la suprema autoridad de la poesía atendió con creces su súplica y le regaló al poeta no los doscientos años que este le pedía, sino dos milenios de uso y disfrute de la literatura... como también lo es que este periodo de gracia parece estar a punto de extinguirse.
Que una autora de hoy como Lucía Etxebarria anuncie que deja de escribir porque está harta de que sus obras sean sistemáticamente pirateadas puede parecer anecdótico y hasta inducir a la sospecha de que se trata de un ardid promocional. Pero su autoinmolación mediática se basa en los mismos argumentos que en privado aportan representantes de la industria editorial, quienes afirman estar más alarmados por la proliferación de webs de descarga ilegal que por la irrupción en España del formato e-book. Los editores se han puesto en manos de empresas rastreadoras que son capaces de localizar y hasta de bloquear algunas páginas piratas, aunque se trata de un esfuerzo baldío: tan pronto las cierran, rebrotan en otra dirección y vuelta a empezar. Y el colmo del asunto: comenta una editora que en un sitio web donde se ofrecían descargas pirateadas de uno de sus autores en castellano había publicidad... ¡de la Lotería Nacional!
Etiquetas: piratas, ley antipiratería, Lucía Etxebarria

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