02/12/2011
Escribir guiones para cine es más difícil que escribir historias en libros, porque el formato, las condiciones financieras de cada proyecto y el tiempo disponible limitan al narrador. Así lo sostuvo este jueves la escritora y cineasta Doris Dörrie durante un diálogo con periodistas, pero no estaba quejándose de las restricciones del cine ni poniendo por delante a la literatura, sino simplemente intentando explicar, como le ocurre a menudo, que no tiene conflictos mayores por dividir su interés artístico entre la literatura y la pantalla grande, pues cada lenguaje es diferente.