26/11/2011
Cuando la realidad se nos muestra como algo colosal –afirma–, y nos sorprende, como es el caso de la Geografía, inventamos relatos que nos expliquen el prodigio de esa realidad, la magia de ese paisaje que nos conmueve y nos causa estupor... y respeto. Pensamos también en que lo mágico que es algo tan real como el amor, que es casi un milagro...
Hubo un tiempo
–narró la escritora– en que los hombres y mujeres sentían la Tierra como si fuese un ser más, con vida propia... Se sentían parte de ella tanto que la consideraban su Madre, su hermana. El ser humano olvidó quien era su madre, su hermana. Perdió la familiaridad con la Tierra y comenzó a sentirla extraña, ajena a su vida. Y por este alejamiento de la fuente, de la matriz, el hombre comenzó a sentir la necesidad de entender lo que ahora le era extraño.
Etiquetas: Ana Cristina Herreros, Carlos Arrojo, Geografía mágica, Siruela

, escribe aquí tu comentario